Éboli

Érase una vez una gatita pequeñaja que estaba en una colonia, allí donde nació y uno de sus ojitos empezó a ponerse muy muy enfermo.
A la gatita ese ojo que no paraba de hincharse y tenia mucha infección le dolía mucho,muchísimo, si hubiera podido ella misma se lo hubiera arrancado.
Las personas que cuidan su colonia la cogieron para curarla, ella se resistió mucho… «a ver si encima de todo lo que duele este ojo me van a hacer aún más daño» pensó.
Primero esos vetes intentaron salvar el ojo haciendo algunas curas, pero dolía y dolía y no tuvieron más remedio que enuclearlo, que quiere decir quitárselo.
Desde que dejó de doler, desde que esa presión horrible dio paso a la paz de vivir sin dolor, la pequeña gatita que se defendía como una tigresa empezó a cambiar y así dio paso a ÉBOLI, una gatita feliz que pasa el día jugando y disfrutando de las caricias como si nunca hubiera tenido miedo de los humanos.
Éboli ahora necesita un hogar donde vivir feliz y cuidada para siempre.
Acaba tu mismo esta historia poniendo y colorín colorado… en mi casa se ha quedado. Adopta a Éboli.
adopciones@gestionfelinamadrid.org

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies